Sergio pucci
La inquietud como pulsión vital

Sergio Pucci es sin duda, un espiritú inquieto. Estudió administración de empresas en la UCR porque no sabía qué estudiar al salir del colegio.

Con un poco de miedo al inicio, pensando en un futuro profesional inestable e incierto, se fué a Barcelona a estudiar foto y terminó gastando los ahorros de su último semestre de carrera en un safari por África, para luego volver a casa sin título. Después sacó un técnico superior en diseño gráfico.

Se ha dedicado a la fotografía por más de 20 años. En los cuáles ha expuesto en lugares como el World Museum San Francisco California, el teatro de Munich y el Museo de Historia Natural de Londres, como parte de los ganadores del concurso mas prestigioso de fotografía del mundo, “Wldlife photographer of the year” de la BBC.

Fué seleccionado por la BBC de Londres, para filmar la secuencia de arribada de tortugas en Ostional para el documental marino más prestigioso de la historia, Blue Planet II.

Con todo ese impulso hacia la aventura, sorprende escucharlo reconocer que le da miedo volar. Pero tampoco es de extrañar que uno de los proyectos más queridos en los que ha participado, Costa Rica Aérea, se ejecute en vuelos ultraligeros, que asustarían hasta a los más atrevidos.

Ha publicado junto con su padre y hermano, varios libros de fotografía bajo la editorial PUCCI, incluyendo algunos Best Sellers a nivel nacional.

Aunque para él la fotografía nació como una herramienta para compartir su amor por la naturaleza, terminó también trabajando en otros ámbitos como la fotografía arquitectónica, la publicidad, el retrato y estilo de vida.

En 2015 se atrevió a producir su primer intento en cine, pasión que tiene ya unos años estudiando de manera autodidacta, y dirigió el cortometraje Amor de Temporada, que se hizo viral en Costa Rica alcanzando un millón de vistas en una semana… de ahí nació su opera prima en el cine, GÜILAS.

Esto habla mucho de su personalidad inquieta: probar cosas nuevas, asumir nuevos retos y cambiar de marcha cada vez que se pueda.

Todo su trabajo ha sido marcado por una profunda admiración hacia su padre, de quien además aprendió el amor por la naturaleza y por la documentación, y hacia su mamá: la fuente de pasión e inspiración que le enseñó a expresarse sin miedo (o a pesar de este), a decir y hacer siempre lo que siente y a tener en mente que siempre se puede, incluso cuando te da miedo volar

ópera prima

 La primera obra artística de un autor, en especial en el mundo del cine.

De unos años para acá me empecé a interesar en cine, he participado en algunas producciones, he estudiado guión y dirección de fotografía de manera autodidacta por unos 8 años, y finalmente entendí que la mejor manera de aprender era echándome al agua y por eso hice “Amor de temporada”.

El éxito inesperado de ese corto, me impulso a dar el siguiente paso y terminé dirigiendo “Güilas”.

Significó un gran reto, yo no me considero director y terminé dirigiéndola por las ganas de hacer el proyecto, asumí varios roles por ser una

producción de bajo presupuesto , estuve como productor y director de fotografía al mismo tiempo que dirigía.

Aparte de eso, trabajar con niños es difícil y este proyectó incluyó 14 niños, y en alguna ocasión al mismo tiempo todos juntos. La gran mayoría, al igual que yo, no tenían ninguna experiencia previa.

Esto no solo hizo que fuera un proyecto muy retador, que requirió muchísimo trabajo pero me dejó también muchísimo aprendizaje.